Opiniones de estudiantes
Estudió en Chilliwack, Columbia Británica
Testimonio de Carlota
«Mi experiencia al estudiar en Chilliwack, en la provincia de Columbia Británica, está siendo mucho más enriquecedora de lo que imaginaba. Vine a Canadá para cursar 3º de la ESO y vivir un año escolar diferente, pero desde el primer momento entendí que esta experiencia iba a ir mucho más allá de lo académico.
Lo que más me sorprendió al llegar fue la diversidad cultural. En Chilliwack conviven personas de muchas partes del mundo y eso hace que el ambiente en el instituto sea muy abierto y multicultural. Como estudiante internacional en Columbia Británica, es fácil sentirte parte del grupo porque hay mucha mezcla de culturas y todos están acostumbrados a convivir con personas de distintos países.
También me llamó la atención el estilo de vida. Vivir en el Fraser Valley significa estar rodeada de naturaleza constantemente. Montañas, lagos y bosques forman parte del paisaje diario. Una de las cosas que más me gusta de estudiar en Chilliwack es precisamente eso: poder pasar más tiempo al aire libre. Aquí he podido pescar en lagos y ríos, acampar en la montaña y hacer paseos en bicicleta con mi familia de acogida. La naturaleza no es solo un plan de fin de semana, es parte de la rutina.
El sistema educativo en British Columbia también es diferente al español. En mi High School en Chilliwack noto que valoran mucho el esfuerzo, la actitud y la participación en clase, no solo el resultado de un examen. La evaluación es más personalizada y se tiene en cuenta el progreso del alumno. Además, hay una gran variedad de asignaturas que permiten elegir según tus intereses. Aquí se da mucha importancia tanto a la formación académica como a habilidades prácticas y oficios, algo que me parece muy interesante.
Otro aspecto que me ha gustado es la importancia que se le da a la lectura, la comprensión y la salud mental. Los profesores están atentos a cómo te sientes y no solo a tus notas. Esa cercanía facilita mucho la adaptación durante el año escolar en Canadá.
El deporte ocupa un lugar muy importante en la vida escolar. Hay muchas opciones para practicar rugby, hockey, fútbol o voleibol, tanto dentro como fuera del instituto. Los partidos se viven con entusiasmo y son momentos de unión entre estudiantes. Yo he disfrutado mucho asistiendo a eventos deportivos y compartiendo esos momentos con mis amigos.
Por supuesto, también echo cosas de menos. La comida española es algo que se nota bastante, y aunque extraño a mi familia, esta experiencia me está ayudando a ser más independiente. Adaptarme a nuevas costumbres, como los horarios diferentes de las comidas o ciertas normas sociales, forma parte del aprendizaje.
Uno de los momentos más especiales hasta ahora ha sido visitar Vancouver, asistir a un partido de rugby con mis amigos, jugar a los bolos, acampar en la montaña y compartir actividades con mi host family. Cada una de esas experiencias me ha ayudado a crecer.
Si tuviera que resumir cómo es estudiar en Chilliwack, diría que es una combinación de naturaleza, educación flexible y crecimiento personal. Este año escolar en Columbia Británica me está enseñando a adaptarme, a convivir con otras culturas y a valorar nuevas formas de vida. Sin duda, es una experiencia que recordaré siempre.»
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Estudió en Avon Maitland, Ontario.
Testimonio de Alejandro
«Mi experiencia al estudiar en Avon Maitland, Ontario, está siendo muy diferente a todo lo que había vivido antes. Cuando decidí hacer un año escolar en Canadá no sabía exactamente cómo sería la vida en un distrito escolar como Avon Maitland, pero desde el primer mes he notado cambios importantes en mi forma de ver el día a día.
Lo que más me ha sorprendido de la vida en Canadá es la cercanía entre las personas. En Avon Maitland es habitual hablar con los vecinos y mantener conversaciones espontáneas, algo que en España no es tan común. Esa sensación de comunidad hace que la adaptación como estudiante internacional en Ontario sea mucho más sencilla y natural.
Otra cosa que me gusta mucho es la tranquilidad con la que se vive aquí. La gente en Canadá se toma las cosas con más calma. En comparación con el ritmo más acelerado al que estaba acostumbrado, aquí la vida es más relajada. Eso me ha permitido centrarme más en el colegio y disfrutar del proceso sin tanta presión.
En cuanto al sistema educativo canadiense, me ha llamado la atención la libertad que se le da al alumno. En mi High School en Avon Maitland noto que puedo organizar mejor mi trabajo y que confían más en la responsabilidad individual. El enfoque es menos rígido que en España, y eso motiva bastante. Además, hay asignaturas prácticas que no son tan habituales en el sistema español. Por ejemplo, tengo clases relacionadas con el cuidado de bebés y otras como cocina, que son muy útiles para la vida cotidiana. Este enfoque más práctico del año escolar en Ontario me parece muy interesante.
El deporte también ocupa un lugar importante en la vida escolar. Aunque no practico hockey, he ido a ver varios partidos del equipo local y he podido comprobar que es casi una religión aquí. El ambiente en los partidos es muy especial y te hace sentir parte de la comunidad. En Canadá, el deporte no es solo actividad física, es una forma de unión social.
No todo es perfecto, claro. Echo bastante de menos la comida española. Aquí la alimentación es diferente y a veces se percibe más como algo funcional que como una experiencia para disfrutar. También me ha sorprendido el clima de Ontario: un día puede hacer una temperatura agradable y al siguiente bajar de forma brusca. Adaptarse a esos cambios forma parte del aprendizaje.
Entre mis mejores experiencias hasta ahora destacaría la excursión con paseo en barco por debajo de las Cataratas del Niágara con otros estudiantes internacionales, mi primer partido de hockey, mi primer intento de cocinar una tortilla de patatas en Canadá, mi primer día de clase y una tarde de compras con una amiga que me ayudó mucho a sentirme integrado.
Si tuviera que resumir cómo es estudiar en Avon Maitland, diría que es una experiencia que combina educación flexible, vida tranquila y crecimiento personal. Vivir en Ontario como estudiante internacional te obliga a adaptarte, a ganar autonomía y a entender otra cultura desde dentro.
Este año escolar en Canadá me está ayudando a madurar, a valorar las diferencias culturales y a desenvolverme en un entorno completamente nuevo. Sin duda, es una etapa que recordaré siempre.»
Estudiar en Cowichan, British Columbia
Testimonio de Pablo
«Mi experiencia al estudiar en la Isla de Vancouver, concretamente en Cowichan, está siendo mucho más intensa y transformadora de lo que imaginaba. Cuando decidí venir a Canadá sabía que iba a mejorar mi inglés y vivir algo diferente, pero no era consciente de todo lo que iba a aprender fuera del aula.
Lo primero que me sorprendió al llegar fue la naturaleza. La Isla de Vancouver es enorme y está rodeada de montañas, bosques y océano. En Cowichan todo está muy conectado con el entorno natural, y eso cambia completamente el estilo de vida. Además, me llamó la atención lo amable que es la gente. Aquí te saludan aunque no te conozcan y siempre están dispuestos a ayudarte si lo necesitas. Esa actitud hace que la adaptación como estudiante internacional en Canadá sea mucho más sencilla.
Las primeras semanas fueron de muchos cambios: nuevo idioma, nuevas costumbres y una rutina diferente. Al principio impone un poco, pero poco a poco empiezas a sentirte parte del lugar. Mi host family me ayudó mucho en ese proceso, explicándome cómo funciona todo y haciéndome sentir como en casa desde el primer día.
Estoy estudiando en el Frances Kelsey Secondary School y una de las cosas que más me gusta del sistema educativo en British Columbia es la libertad para elegir asignaturas. Aquí puedo avanzar a mi ritmo y centrarme en materias que realmente me interesan. No es un sistema tan rígido como el español, y eso motiva mucho más. Además, ofrecen asignaturas prácticas como carpintería o cocina, algo que no es tan común en España.
El deporte tiene un papel muy importante en la vida escolar. Muchos estudiantes practican hockey sobre hielo o fútbol. Yo he jugado en el equipo de fútbol del instituto y ha sido clave para integrarme y hacer amigos. Practicar deporte en un High School en la Isla de Vancouver no es solo competir, es formar parte de una comunidad.
Otra de las cosas que más valoro de estudiar en Cowichan es la cantidad de actividades al aire libre que se pueden hacer durante todo el año. He hecho senderismo en el Parque Provincial de Cowichan, he ido de camping cerca del lago Shawnigan y he asistido a partidos de hockey. Vivir en Vancouver Island significa que la naturaleza forma parte de tu día a día.
También hay aspectos que echo de menos, como la comida española, especialmente el jamón y la tortilla de patatas. Y el clima puede ser duro, sobre todo en otoño e invierno, cuando llueve bastante. Pero incluso eso forma parte del aprendizaje: adaptarse a un entorno diferente te hace más fuerte y más independiente.
Si alguien me preguntara cómo es realmente estudiar en la Isla de Vancouver, diría que es una experiencia de crecimiento constante. Mejoras tu inglés sin darte cuenta, ganas autonomía y aprendes a convivir con personas de otras culturas. Además, la importancia que aquí se le da al medio ambiente te hace valorar más la naturaleza y el respeto por el entorno.
Sin duda, esta experiencia en Cowichan me está ayudando a crecer como persona. He conocido amigos de muchos países, he salido de mi zona de confort y he vivido momentos que recordaré siempre. Estudiar en la Isla de Vancouver no es solo un año académico en Canadá; es una etapa que cambia tu forma de ver el mundo.»
Estudió en Saint Andrews, New Brunswick.
Testimonio de Fernanda
Mi experiencia al estudiar en New Brunswick ha sido increíble desde el primer día. Cuando llegué no sabía muy bien qué esperar, pero pronto descubrí que hacer un año escolar en New Brunswick es una experiencia auténtica, cercana y muy enriquecedora.
Desde el momento en que aterricé me sentí como en casa. La gente ahí es muy amable y siempre está dispuesta a ayudarte. Esa sensación de comunidad hace que adaptarse como estudiante internacional sea mucho más fácil. Vivir en una ciudad pequeña tiene la ventaja de que todo el mundo se conoce y te integras rápidamente tanto en el colegio como en la vida diaria.
Estudié 4º ESO en el colegio Polyvalente Louis-J. Robichaud del distrito New Brunswick French International, un colegio donde los profesores están muy pendientes de los alumnos y fomentan la participación. El sistema educativo canadiense me sorprendió por ser muy práctico. No se trata de memorizar, sino de comprender, participar y trabajar en equipo. Como estudiante internacional en Canadá, me sentí apoyada en todo momento, lo que me ayudó a mejorar mi francés y mi inglés de forma natural y constante.
Además de las clases, una de las mejores partes de mi año escolar fueron las actividades extracurriculares. Hay muchos deportes, clubes y opciones relacionadas con la música y otras aficiones. Participar en estas actividades fue clave para hacer amigos y sentirme parte de la comunidad escolar. En Canadá, el colegio no es solo un lugar donde estudiar, sino un espacio donde desarrollarte también a nivel personal.
Durante mi estancia también pude hacer muchas actividades al aire libre. Practiqué senderismo, esquí de fondo y patinaje sobre hielo, algo que no había hecho antes. El clima y el entorno natural de New Brunswick permiten disfrutar de experiencias muy diferentes según la estación del año, lo que hace que el intercambio sea todavía más completo.
Si alguien me preguntara cómo es realmente estudiar en Canadá, diría que es una experiencia que combina educación de calidad, naturaleza y una comunidad acogedora. Este año escolar me ha ayudado a ganar autonomía, confianza y seguridad en mí misma.
He conocido a personas increíbles, he aprendido a adaptarme a un entorno diferente y he descubierto una parte de Canadá que merece mucho la pena. Sin duda, recomendaría esta experiencia a cualquier estudiante que quiera vivir algo único y enriquecedor
Estudió en Vernon, British Columbia.
Testimonio de ana maría
Realizar un año escolar en British Columbia, ha sido una de las experiencias más transformadoras de mi vida. Cuando decidí estudiar en Canadá buscaba mejorar mi inglés y vivir algo diferente, pero lo que encontré fue mucho más que eso: crecimiento personal, independencia y una nueva forma de entender el mundo.
Desde el primer momento me sentí bienvenida. Mi host family en Vernon me recibió con mucho cariño y paciencia, ayudándome a adaptarme a un entorno completamente nuevo. Al principio todo era diferente: el idioma, las costumbres, la forma de relacionarse… pero precisamente esa diferencia es lo que hace que estudiar en Canadá sea tan enriquecedor. Cada día suponía un pequeño reto que me ayudaba a ganar confianza.
El Bachillerato en Vernon es muy distinto al sistema educativo al que estaba acostumbrada. Las clases son más participativas y prácticas, y el ambiente escolar es muy inclusivo. Me sorprendió lo fácil que fue integrarme como estudiante internacional. Los profesores están muy pendientes y fomentan que todos participemos, lo que me ayudó muchísimo a mejorar mi nivel de inglés, no solo en gramática, sino también en fluidez y seguridad al hablar.
Una parte fundamental de mi adaptación fue el deporte. Participar en actividades extracurriculares en el colegio me permitió conocer a otros estudiantes, hacer amigos y sentirme parte de la comunidad mucho más rápido. En Canadá, el deporte forma parte de la vida escolar y es una excelente manera de integrarse y practicar el idioma en un contexto real.
Vivir en la provincia de British Columbia también me dio la oportunidad de descubrir algunos de los lugares más impresionantes de Canadá. Con mi host family viajé a Vancouver, Victoria y Whistler, disfrutando de paisajes increíbles entre océano y montaña, y eso hace que la experiencia de un año escolar aquí sea todavía más especial.
Si alguien me preguntara cómo es realmente hacer un año escolar en Canadá, diría que es una experiencia que te obliga a salir de tu zona de confort de la mejor manera posible. Aprendes a organizarte, a tomar decisiones por ti misma y a convivir con personas de otra cultura. Al principio puede dar respeto, pero Canadá es un país seguro y acogedor, y eso facilita mucho la adaptación.
Además de mejorar mi inglés de forma natural y constante, he desarrollado habilidades que sé que me acompañarán siempre: autonomía, responsabilidad y capacidad de adaptación. Estudiar en Vernon me ha permitido crecer no solo académicamente, sino también como persona.
Sin duda, recomendaría hacer un año escolar en British Columbia a cualquier estudiante que quiera vivir una experiencia internacional auténtica. Para mí ha sido uno de los mejores años de mi vida y una etapa que recordaré siempre.
Estudió en Hamilton, Ontario.
Testimonio de alberto
Mi intercambio en Ontario, concretamente en la ciudad de Hamilton, ha sido una de las mejores experiencias de mi vida. Cuando decidí estudiar en Canadá quería vivir algo diferente, mejorar mi inglés y probar cómo era ser estudiante internacional, pero no imaginaba todo lo que iba a aprender durante este año escolar en Ontario.
Hamilton es una ciudad con mucha vida, rodeada de naturaleza y muy bien situada cerca de Toronto y las Cataratas del Niágara. Desde el primer día me sentí muy bien recibido, tanto por mi host family como por mis compañeros del High School. Adaptarse a un nuevo país puede imponer un poco al principio, pero Canadá es un entorno muy acogedor para estudiantes internacionales y eso facilita mucho las cosas.
Una de las partes más importantes de mi experiencia fue el deporte. El fútbol siempre ha sido una gran parte de mi vida, y poder seguir practicándolo durante mi intercambio en Hamilton fue clave para integrarme. Entré en un equipo local y jugué partidos con otros estudiantes, algunos canadienses y otros de diferentes países. Compartir entrenamientos y competiciones me ayudó a hacer amigos rápidamente y a mejorar mi inglés casi sin darme cuenta, porque todo se desarrollaba en un contexto real y natural.
El sistema educativo en Ontario también me sorprendió. Las clases son más dinámicas y prácticas que en mi país, y los profesores fomentan mucho la participación. Estudiar en un High School en Canadá no es solo asistir a clase; es formar parte de una comunidad. Hay muchas actividades extracurriculares, eventos deportivos y oportunidades para involucrarse en la vida escolar. Eso hace que el aprendizaje vaya más allá de los libros.
Además del colegio y el deporte, tuve la oportunidad de descubrir muchos lugares interesantes en Hamilton y sus alrededores. El parque Hamilton Harbourfront es uno de mis sitios favoritos para pasar el tiempo al aire libre. También pude visitar ciudades cercanas y conocer mejor la provincia de Ontario. Vivir en Canadá significa tener naturaleza, cultura y grandes ciudades relativamente cerca, lo que hace que cada fin de semana pueda convertirse en una pequeña aventura.
Si alguien me preguntara cómo es realmente hacer un año escolar en Ontario, diría que es una experiencia que te cambia. Aprendes a organizarte solo, a adaptarte a nuevas costumbres y a convivir con personas de otra cultura. Al principio puede costar salir de la zona de confort, pero ese es precisamente el mayor aprendizaje.
Mi nivel de inglés ha mejorado muchísimo, pero lo más importante es la confianza que he ganado. Ahora me siento mucho más seguro comunicándome, tomando decisiones y enfrentándome a situaciones nuevas.
En pocas palabras, estudiar en Hamilton, Ontario, ha sido una experiencia inolvidable. He conocido personas increíbles, he crecido como persona y he vivido momentos que recordaré siempre. Sin duda recomendaría un intercambio en Canadá a cualquier estudiante que quiera vivir algo auténtico y enriquecedor.
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